Este es el caso de cierta urbanización ilicitana a la que voy varias veces al año. ¿Por qué el que sea de los delirios? Pues por todas las burradas que se oyen, se ven y se hacen en ella. Si os reis con todo lo que pasa en las juntas de vecinos de aqui no hay quien viva o la que se avecina, es que no habeis visto las que se montan en las de esta urbanización.Partimos de que son 120 propietarios, que en la mayoría de los casos solo van para pasar el verano y pasan olímpicamente de todo lo demás que tenga que ver con la urbanización.
El presidente siempre hace lo que le da la gana y no hay quien cristo se lo discuta. Sin ir más lejos, se aprovechó de que había una reforma de la entrada de la urbanización (menos mal que la cerraron, porque se nos colaban tantos que parecíamos la piscina pública del pueblo), para llevarse la piedra que sobró y se hizo un apaño en la terraza.
Las normas de construcción se las pasan también por el pito del sereno. En la torre los de un piso se han metido un metro más de terraza ilegalmente y ahora andan con juicios y con la retirada del seguro de la urbanización. Los cerramientos de terrazas también se los pasan por donde les da la gana, y te ves cerramientos de todos los tipos (ya ves que caso hacen al hacer una estética comunitaria). Lo gracioso es el presidente, que se queja de que no hay que cerrar las terrazas, y luego va él y se ha metido media para hacerse más grande el salón. Sólo porque vive en el útlimo piso de la torre que no se piense que no vemos lo que hace.
Y encima no hay ni donde sentarse, ni donde estar, porque todo el mundo se queja de que no puede descansar con tanto jaleo. Si vas al porche malo, si vas a la calle central, también. El único recurso que queda es ponerse a jugar en el parking, con el riesgo que conlleva eso. Esta urbanización es de todo menos una urbanización o como les gusta decir: “Comunidad de propietarios”.
CONTINUARA…….
domingo, 14 de octubre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario